miércoles, 3 de abril de 2013
martes, 5 de marzo de 2013
¡Enseñale a ser organizado!
Es posible que su hijo cambie de una cosa a otra: se le olvidan los libros en la escuela, deja su ropa en el piso, no puede terminar la tarea sin levantarse de la mesa, etc. ¿Cómo enseñarle a organizarse?
La organización es una habilidad que se aprende poco a poco. Con algo de práctica, los niños pueden desarrollar un enfoque eficaz para hacer bien sus tareas.
Para un niño, todas las tareas se pueden hacer con un proceso de 3 pasos:
- Organizarse significa que el niño se dirija al lugar dónde necesite estar y reúna todo el material que necesite para realizar la tarea.
- Concentrarse y mantener la atención significa focalizarse en la tarea y aprender a decir “no” a las distracciones.
- Completar la tarea significa llegar hasta el final, repasar el trabajo y darle los detalles finales.
Una vez un niño conoce estos pasos y sabe cómo aplicarlos, puede empezar a realizar las tareas con mayor independencia. Esto significa que hará las tareas, las responsabilidades de casa y otras tareas con una consistencia y eficacia cada vez mayor, seguirá necesitando la ayuda y la guía de sus padres, pero lo más probable es que ya no necesiten regañarlo tanto.
Enseñar estas habilidades a su hijo también le ayudará a sentirse más competente, eficaz y capaz. Los niños sienten orgullo y seguridad en sí mismos cuando son capaces de llevar a cabo sus propias tareas y de asumir sus responsabilidades. Y seguro que se sienten satisfechos cuando constatan que disponen de más tiempo libre para hacer lo que más les gusta
¿Cómo?
Para empezar, preséntele los 3 pasos y ayude a su hijo a ponerlo en práctica en el día a día. Hasta algo tan sencillo como cepillarse los dientes es compatible con este enfoque: de modo que puede utilizar este ejemplo para presentarle el concepto:
- Organizarse: Ir al lavabo, tomar el cepillo y la pasta de dientes. Abrir la llave.
- Mantener la concentración: Cepillarse los dientes a conciencia durante tres minutos seguidos (o de acuerdo a lo que su dentista recomiende).
- Completar la tarea: Cerrar la llave, dejar la pasta y el cepillo de dientes en su lugar y secarse la cara.
Preséntele la idea: Platique con su hijo sobre los 3 pasos y explíquele que todo lo que hacemos puede hacerse de mejor manera si se éstos se llevan a cabo.
Favorezca su aceptación: Háblele sobre los beneficios de hacer las cosas de forma organizada: tendrá más tiempo para jugar, menos regaños y castigos, más consecuencias positivas; ademñas de que papá y mamá se sentirán muy orgullosos de el. o con sus objetivos.
Fíjele expectativas: Sea claro y trasmítale que usted espera que trabaje este tipo de habilidades y que estará disponible para ayudarle en el proceso.
Siéntase cómodo en su papel: Para obtener los mejores resultados, usted deberá convertirse en un entrenador de los que no aprietan mucho a sus jugadores. Puede hacer preguntas que ayudarán a su hijo a tomar el camino correcto, pero deberán ser preguntas que hagan pensar al niño, que le hagan cuestionarse qué debe hacer. Elogie sus progresos, pero no se pase de la raya. Su propia satisfacción personal será un motivador mucho más potente.
Recuerde: Que un niño sea capaz de dividir una tarea en pasos es algo que requiere tiempo ytambién requiere tiempo que aprenda a aplicar estas habilidades a las tareas que necesita realizar.
Si le enseña a su hijo a ser organizado siguiendo los 3 pasos:Favorezca su aceptación: Háblele sobre los beneficios de hacer las cosas de forma organizada: tendrá más tiempo para jugar, menos regaños y castigos, más consecuencias positivas; ademñas de que papá y mamá se sentirán muy orgullosos de el. o con sus objetivos.
Fíjele expectativas: Sea claro y trasmítale que usted espera que trabaje este tipo de habilidades y que estará disponible para ayudarle en el proceso.
Siéntase cómodo en su papel: Para obtener los mejores resultados, usted deberá convertirse en un entrenador de los que no aprietan mucho a sus jugadores. Puede hacer preguntas que ayudarán a su hijo a tomar el camino correcto, pero deberán ser preguntas que hagan pensar al niño, que le hagan cuestionarse qué debe hacer. Elogie sus progresos, pero no se pase de la raya. Su propia satisfacción personal será un motivador mucho más potente.
Recuerde: Que un niño sea capaz de dividir una tarea en pasos es algo que requiere tiempo ytambién requiere tiempo que aprenda a aplicar estas habilidades a las tareas que necesita realizar.
- Aprenderá las habilidades que necesita.
- Estas habilidades le otorgará independencia y comienzará a formarse una idea positiva sobre sí mismo.
- Comienzará a sentir “Soy capaz de hacer”.
- Sentirá apoyo de sus padres por permitirle intentar hacer las cosas por sí mismos.
- Se sentirá querido y cuidado, por lo que se fortalecerá su autoestima.
martes, 26 de febrero de 2013
miércoles, 30 de enero de 2013
7 ERRORES DE DISCIPLINA QUE TODA MADRE COMETE
Haciendo caso omiso
de las señales de un niño es uno de los errores de disciplina que muchos padres
hacen todo el tiempo, pero la fijación de ellos puede hacer una gran diferencia
en la experiencia de ser padres. Preguntamos a los expertos a revelar los
errores más comunes.
SOMOS MUY
NEGATIVOS
Situación: El número de cosas que usted diga a
su niño pequeño o niño en edad preescolar no se debe hacer es interminable.
Solución: Pregunte por el comportamiento que
usted quiere ver. Nadie quiere criar a un niño que no entiende los límites,
pero los padres dicen “no” con tanta frecuencia que los niños se vuelven sordos
a ella - y la palabra pierde su poder. Además, "muchas veces decimos a los
niños que no deben hacer sin que sepan lo que deben hacer". Así que guarde
el “no” para las situaciones realmente peligrosas y céntrese en decirle cómo le gustaría que se
comporte.
ESPERAMOS DEMASIADO DE NUESTROS HIJOS
Situación: Estás sentado en la iglesia cuando
Tu hijo grita. Tan pronto lo haces callar, lo hace de nuevo! Te preocupas y
piensas: ¿Por qué no escucha?
La solución: juega a ser “el profesor”. Los niños muy pequeños todavía no han desarrollado
el control de impulsos ni han aprendido las habilidades sociales necesarias en
lugares públicos.
Cuando su hijo
rompa una norma, recuerde que no está tratando de ser un dolor de cabeza - él
no sabe cómo actuar en la situación. Céntrese en mostrar a su hijo cómo desea
que se comporte, en voz baja diciendo cosas como: "Yo estoy tranquila
porque estoy en la iglesia, pero si necesito algo de papá me acerco y le
susurro.".
"Se necesita
tiempo y la repetición para que los niños aprendan a actuar en estas
situaciones", lo que significa que usted debe esperar para darle a su hijo
una gran cantidad de recordatorios - y apartarlo cuando no entienda el mensaje.
Con el tiempo, aprenderá cómo actuar.
MODELAMOS EL COMPORTAMIENTO QUE DESEAMOS EVITAR.
Situación: Se te cae algo y gritas. Un hombre interrumpe
y le respondes con malas palabras. Después te enojas si tu hijo reacciona de la
misma manera cuando las cosas no salen.
La solución: Discúlpate y repíte lo que hacías.
Hay un efecto boomerang en el comportamiento: Si gritamos, nuestros hijos
probablemente también lo harán. Sí, es difícil hacer el comportamiento perfecto
todo el día, pero discúlpate cuando suceda. "Las emociones son poderosas y
difíciles de controlar, incluso para los adultos", pero decir “lo siento" demuestra que somos
responsables de nuestras acciones.
También crea la oportunidad
de hablar del por qué se reaccionó de la manera que se hizo, y ofrece los
medios adecuados para responder cuando te sientes frustrado.
INTERVENIMOS CUANDO LOS NIÑOS NOS ALTERAN.
Situación: Usted escucha a sus niños persiguiéndose unos a
otros en la casa y grita inmediatamente.
La solución: Ignore selectivamente. A menudo los padres
sienten la necesidad de intervenir cada vez que los niños hacen algo. Tenga en
cuenta que los niños a veces hacen cosas que son molestas porque están
explorando nuevas habilidades. (Su hijo podría vertir jugo en su cereal porque
está aprendiendo acerca de los líquidos). Otras veces, están buscando atención.
Vea lo que sucede si sigue con lo que estaba haciendo como si nada hubiera
pasado. Lo más probable, si usted no responde, es que con el tiempo se detendrá
- y usted se sentirá más tranquila.
NOS QUEJAMOS CONTINUAMENTE SIN DAR CONSECUENCIAS.
Situación: Apaga la TV ... Esta vez lo digo en serio ... ¡En serio!" . Sus
hijos siguen el mal comportamiento porque no hay consecuencias.
La solución: Establezca límites y siga adelante.
Para enseñar a los niños a seguir las
reglas, ponga expectativas claras, y luego tome acción cuando se rompan. Si
usted quiere que su hijo, por ejemplo, se levante del sofá y haga la tarea,
comience con órdenes que involucren respeto (Ej."Por favor, apaga la TV ahora y haz
tu trabajo"). Si lo hace, dar las gracias. Si no lo hace, dé una
consecuencia como la siguiente: "Voy a apagar la TV ahora. Hasta que tu
tarea no esté terminada, el privilegio de ver la televisión está suspendido».
USAMOS EL TIEMPO FUERA INEFICAZMENTE.
Situación: Usted envía su hijo de 3 años de
edad a su habitación después de que le pega a su hermano, y enojado, comienza a
golpear su cabeza contra el suelo.
Solución: Considere un tiempo específico para
hablar de lo sucedido. Un tiempo fuera está destinado a que un niño se calme,
no es un castigo. Algunos niños responden bien a la idea de que van a una
habitación tranquila hasta que se calman. Sin embargo, otros lo ven como un
rechazo, y los irrita. Además, no les enseña a los niños cómo deben
comportarse. Como alternativa, siéntese tranquilamente con su hijo. Si está muy
molesto, cálmelo. Una vez que esté relajado, explíquele por qué el comportamiento no está bien. Si
usted está muy molesto para consolarlo, póngase usted mismo en un tiempo
“fuera”, y una vez que se haya relajado, hable sobre lo que le gustaría que su
hijo hiciera diferente.
ASUMIMOS QUE LO QUE FUNCIONA PARA UN NIÑO FUNCIONA
PARA OTRO.
Solución: Desarrolle herramientas
diversas. Es fácil culpar a su hijo cuando una técnica de disciplina falla. Sin
embargo, "probablemente tenga que intentar varias técnicas para ver cuál
es la que funciona con cada niño". Si bien uno de ellos puede responder a un recordatorio verbal, el otro puede
necesitar una consecuencia cuando se comporta mal. "El castigo debe ser
proporcional al delito - y el niño".
miércoles, 23 de enero de 2013
LOS NIÑOS Y LA COMIDA: 10 CONSEJOS PARA LOS PADRES.
No es de extrañar que los padres necesiten ayuda
para entender qué significa comer de forma saludable. Desde la pirámide de los
alimentos hasta la última grasa alimenticia, el alud de información existente
sobre este tema puede desorientar bastante. La buena noticia es que usted no
necesita graduarse en nutrición para criar hijos sanos. Siguiendo algunos
recomendaciones básicas, usted puede crear un entorno doméstico que fomente la
alimentación saludable y el mantenimiento de un peso saludable.
He aquí 10 normas básicas a seguir:
1. Los padres son quienes controlan las
líneas de abastecimiento. Son ustedes quienes deciden qué alimentos se
compran en su casa y cuándo se sirven. Aunque es de esperar que los niños den
la lata a sus padres para que les dejen comer alimentos menos nutritivos, son
los adultos quienes deciden qué alimentos entran en casa. Los niños no se
quedarán con hambre porque en su casa no hay lo que más les apetece comer.
Comerán lo que haya en los armarios y la nevera. Si el tentempié favorito de su
hijo no tiene nada de nutritivo, aún y todo, usted puede comprárselo de vez en
cuando para que no se atiborre de ese alimento en cuanto caiga en sus manos.
2. De los alimentos que ofrezca a su hijo,
déjele elegir lo que quiere comer o si quiere comer. Los
niños también deben tener voz y voto en el asunto. De la selección de alimentos
que ofrezca a su hijo, déjele elegir lo que quiera comer y la cantidad que
quiera comer. Tal vez le parezca que esto es darle demasiada libertad. Pero, si
usted sigue la primera recomendación de esta lista, su hijo solamente podrá
elegir entre los alimentos saludables que usted ha decidido comprar y preparar.
3. Olvídese de la máxima de "dejar el
plato limpio". Permita que su hijo acabe de comer cuando sacie su
apetito. Muchas de las personas que ahora son padres se educaron con la máxima
del plato limpio, pero este enfoque no ayuda a los niños a escuchar a su cuerpo
para saber cuándo han comido suficiente. Si un niño aprende a reconocer la
sensación de saciedad y a reaccionar en consonancia, es menos probable que coma
más de lo que debería.
4. Empiece pronto. Las
preferencias alimentarias se adquieren muy pronto en la vida, de modo que
empiece pronto a ofrecerle a su hijo un amplio abanico de alimentos. Los gustos
y los desagrados relacionadas con la alimentación se empiezan a desarrollar
durante la lactancia. Así mismo, es posible que necesite darle a probar un
alimento nuevo a su hijo en varias ocasiones antes de que lo acepte. No le
fuerce a comer, limítese a ofrecerle unos pocos bocados del alimento que desea
introducir en su dieta.
5. Reescriba el menú infantil típico. Cuando
salgan a comer fuera de casa, deje que su hijo pruebe platos nuevos. Tal vez le
sorprenda su deseo de experimentar. Puede empezar dejándole probar un poquito
de lo que ha pedido usted o pidiendo una tapita o ración reducida para que la
pruebe.
6. Las calorías de las bebidas también
cuentan. Los refrescos con gas y otras bebidas edulcoradas
suman calorías y se interponen en el camino de la alimentación saludable. El
agua y la leche son las mejores bebidas para los niños. El zumo está bien
cuando es al 100%, aunque los niños no necesitan beber mucho zumo. Con 115 a
170 ml diarios -de 4 a 6 onzas- basta para un preescolar.
7. Ponga los dulces en su sitio. Está
bien tomar dulces de vez en cuando, pero no convierta el postre en el plato más
deseado de las comidas. Cuando el postre se convierte en el premio por haberse
comido bien la cena, es normal que los niños den más valor al pastelito que al
brócoli. Intente mantener una actitud neutra hacia los alimentos.
8. No confunda la comida con el cariño
Encuentre formas mejores de decir "Te quiero". Cuando
se utiliza la comida para recompensar a los niños y/o para mostrarles afecto,
los niños pueden empezar a utilizarla como mecanismo para afrontar el estrés u
otras emociones negativas. En vez de recompensar a su hijo con sus manjares
preferidos, abrácelo, elógielo y préstele atención.
9. Los niños hacen los que hacen sus
padres. Sea un buen ejemplo para su hijo comiendo de forma saludable.
La mejor forma de enseñar buenos hábitos alimentarios a su hijo es comiendo
bien. Tome tentempiés nutritivos, coma en la mesa y no se salte comidas.
10. Limite el tiempo de televisión y
ordenador. De este modo, evitará que su hijo pique mecánicamente
mientras está delante de una pantalla y fomentará en él la actividad física.
Las investigaciones han demostrado que los niños que reducen las horas de
televisión también reducen su porcentaje de grasa corporal. Cuando se les
limita el tiempo de televisión y ordenador, los niños encuentran formas más
activas de pasar el tiempo. Y, si la familia al completo limita el tiempo que
pasan delate de cualquier tipo de pantalla, tendrán más tiempo para estar
activos juntos.
martes, 15 de enero de 2013
9 pasos para que tu hijo ame la lectura
Lograr que mi hijo hiciera conexión con la lectura fue un propósito que me impuse desde que estaba embarazada. Comencé a leerle cuentos desde que estaba en mi vientre. Una vez nació, los libros de textura suave comenzaron a rodearlo. Luego vinieron los libros con dibujos exagerados y colores vibrantes y finalmente llegaron aquellos donde predominaban las figuras, los animales y la naturaleza.
El amor por la lectura se desarrolla en cada etapa de su vida. Tienes que ser parte de esto y animarlo a leer.¿Cómo lo logras?
2. Selecciona libros de su interés. A Adrián le encantan los carritos y los animales así que procuro comprarle aquellos que despierten su curiosidad.
3. Recuerda que hasta los cuatro o cinco años aún no saben identificar palabras así que elige los que sean de colores brillantes y con láminas fáciles de entender.
4. Cuando estés leyendo un cuento intenta exagerar lo que está ocurriendo. Es una buena oportunidad para convertirte en el personaje principal.
5. Visita bibliotecas. Muchas ya tienen un área solo para niños.
6. Participa en maratones de lectura que hagan en tu comunidad.
7. No lo obligues a ver un libro si está cansado o estresado.
8. Permite que te vea leyendo y déjale saber -una y otra vez- que la lectura es una pieza clave para alcanzar sus metas.
9. Los audio libros son otra excelente alternativa. Así ellos asocian el sonido con la imagen.
Aunque parezca complicado, ciertamente no lo es. Lo importante es que papá y mamá sean disciplinados y amen tanto la lectura como quieren que la ame su hijo.
Bibliografía
http://espanol.babycenter.com/blog/mamas/amar-la-lectura/
PROCESAMIENTO AUDITIVO: PIEZA CLAVE EN LOS DÉFICITS DE ATENCIÓN Y EL DESARROLLO DEL LENGUAJE
Las habilidades de escucha sobrepasan
los límites de la simple recepción y transmisión del sonido por parte del
sistema auditivo que, como sabemos, empieza desde el mismo pabellón auricular.
Nos referimos a las habilidades de escucha como la capacidad para codificar la información auditiva que le
permite al niño focalizar, discriminar e identificar señales acústicas así como
trasmitir continuamente información a través del Sistema Nervioso Central y Periférico; ya que se trata de un proceso
superior, este puede filtrar, escoger y combinar información en niveles
perceptuales y conceptuales apropiados que le permitirán archivar y
evocar información de manera eficiente.
La posibilidad para codificar la
información auditiva es un mecanismo que se denomina Procesamiento Auditivo
Central. De esta forma, el sistema auditivo es
un gran analizador de los sonidos que recibe. Debido a los diversos puntos en
los que la información auditiva se transforma, el sistema auditivo central
permite comprender no sólo la naturaleza y origen de los sonidos sino que
realiza operaciones complejas de orden comprensivo con esa información. Tal
como se dijo, en las áreas de asociación se une con otras informaciones y por
eso es posible responder a estos estímulos. La periodicidad, frecuencia de
presentación y secuencia en los sonidos recibidos permite al cerebro crear “engramas” o huellas
que son el producto del análisis de estos sonidos. Cada vez que un nuevo sonido
es escuchado, como sucedería con las palabras, el cerebro los compara con los
que ya posee y empieza a darles una nueva ubicación. Por eso es tan
inconveniente hablarle a los niños “ a
media lengua” pues estos engramas equivocados se irán fijando y eliminarlos es
más difícil que crear unos nuevos. Esta es una de las explicaciones para los
malos hábitos de habla de los niños que están desarrollando su expresión oral.
La recepción de sonidos y su asignación de significados le permitirán compararla con los conceptos
que posee y que su contexto le va mostrando. Así, emergerán las primeras
palabras como resultado de esta interacción entre diferenciación de sonidos,
asignación de significados y medio ambiente estimulante. Las habilidades de
escucha o PAC preceden a la producción del habla y complementan la adquisición
del lenguaje, y si pensamos en que buena parte de la información que recibe un
niño se realiza en formas verbales pues el canal auditivo y sus posibilidades
de procesamiento adquieren mayor importancia.
El desarrollo de las habilidades de
escucha o PAC sustentadas en el sistema auditivo evidencia una rápida evolución
que se ve acompañada de las posibilidades motrices, como es el caso del sostén
cefálico hacia los tres meses de edad si se trata de localizar la fuente sonora
ubicada lateralmente. Poco a poco no
sólo se tratará de la localización de la fuente sino de
determinar cambios en la secuencia temporal de sonidos, y ya que el niño
escucha sonidos ambientales y sonidos lingüísticos podrá diferenciar cuáles
tienen significado de acuerdo a los contextos provistos por su madre o
cuidadores. De modo que esta secuencia temporal es una función auditiva
superior de importancia extrema ya que cumple un aspecto significativo en el
habla. Así, las habilidades de escucha le permiten determinar qué sonidos del
habla se utilizan para señalar diferencias de significado.
Existe una relación muy estrecha entre el sistema auditivo, las
habilidades de escucha, la adquisición del lenguaje oral y su aporte al
desarrollo cognitivo. Ya vimos la forma en que el sistema
auditivo suple las necesidades de las habilidades de escucha. A este punto
sabemos que aunque un niño puede oír bien, es decir, su
sensibilidad auditiva es normal, sus habilidades para procesar información
auditiva puede estar fallando. Esto significa que puede tener
dificultades para analizar, sintetizar, almacenar y evocar información. Este tipo de actividades son de uso
permanente cuando un niño está desarrollando su lenguaje y por supuesto cuando
se encuentra en un salón de clase donde la mayoría de la información se hace
oralmente. Si sumamos a esto la competencia
que tiene un niño con estas dificultades frente a otros más hábiles, pues
podemos imaginar que tendrá serios problemas y que se verá en desventaja en
comparación con ellos.
Cuando un niño logra desarrollar
lenguaje en términos de conceptos, organizar la experiencia, y dar sentido a
ésta a través de la posibilidad de simbolizar estamos pisando el terreno del
pensamiento. Su elemento básico son los
signos y símbolos, y estos se despliegan
a través del lenguaje. Uno se sirve del otro en forma recíproca. La adquisición
del lenguaje requiere el establecimiento de funciones mentales o cognitivas
integras: percibir, analizar, razonar. De ahí se desprenden todo tipo de
procesos: clasificar conceptos, jerarquizar ideas, secuenciar eventos y
referirse a objetos y eventos no presentes.
Las dificultades en el PAC son más
frecuentes de lo que pensamos, con frecuencia acompañan a los denominados
déficits de atención, pero no es correcto afirmar que un niño que tiene
dificultades en el PAC necesariamente puede tener un déficit de atención.
El punto de confusión se presenta cuando se observan algunas características en
común como la dificultad para enfocar y
sostener la atención. En otros casos, se pueden ver como niños impulsivos por
la imposibilidad de descifrar o decodificar los mensajes que recibe. También se
podrán desarrollar problemas de socialización con consecuencias
comportamentales negativas como respuesta al mundo hostil que el niño no logra
entender.
Estas son algunas señales de alerta que
pueden hacer sospechar sobre dificultades en el PAC:
• Historial con
infecciones de oído frecuentes.
• Baja resistencia
al multiestímulo o hipersensibilidad.
(Se desestabilizan y llora ante ambientes ruidosos)
•No miran a los ojos de quien les habla, se muestran evasivos y
desatentos en la comunicación.
•Dificultad para sostener atención.
•Retraso en la adquisición del lenguaje o expresión oral ininteligible.
•Dificultad para recordar y evocar
la información presentada por vía oral.
•Imposibilidad para ejecutar
instrucciones complejas.
•Se demora más tiempo del necesario para procesar la información y
responder oportunamente.
•El rendimiento académico puede estar por debajo del esperado.
•Problemas de comportamiento, son bastante irritables.
•Alteraciones con la escritura y la
lectura, comprensión, deletreo y vocabulario.
•Dificultad para la adquisición del segundo idioma.
La ayuda terapéutica debe hacerse a
cargo de un equipo profesional que verifique estas dificultades y emprenda un
plan orientado a facilitar los procesos de codificación y decodificación de
tonos puros, sonidos ambientales e instrumentales para poder llegar al análisis
y síntesis de sonidos lingüísticos.
Algunas estrategias que se pueden
manejar de forma práctica dentro del contexto cotidiano del niño son:
ü La voz de la
madre es indispensable para que el bebé
se conecte auditivamente con su medio. Háblele, pero hágalo utilizando
variaciones en la entonación, intensidad, tono, timbre y duración de la
voz. Evite la “media lengua”.
ü Si observa a su hijo silencioso o si
presenta alguna dificultad para entenderle, preste atención especializada
inmediata, de manera que pueda construir oportunamente las diferentes etapas
evolutivas con sonidos puros y del lenguaje.
ü Acompañe a su hijo
cuando ve TV. o juega videos, de manera
que usted pueda preguntarle frecuentemente sobre el vocabulario, la
interpretación de escenas y el seguimiento de las secuencias.
ü Hable lentamente y con claridad para que le permita retener y procesar la información.
ü Apoye el discurso con
ilustraciones y dé al niño un tiempo
prudente para la ejecución.
ü Motívelo para que establezca contacto visual con el interlocutor cuando le
hablan.
ü Las estrategias de remediación están
dirigidas a entrenar las habilidades de discriminación, memoria, atención,
análisis / síntesis, localización, secuenciación e integración auditivo-vocal.
ü Discriminación o diferenciación de
sonidos lingüísticos y no lingüísticos,
similares, diferentes, con y sin significado.
ü Actividades de memoria y secuencia
auditiva: recordar imágenes auditivas, secuencias de orden de números y
patrones tonales y rítmicos.
ü Atención y separación figura-fondo: enséñele a identificar sonidos específicos a pesar de escuchar otros sonidos de
fondo. Esto le permite seleccionar los estímulos relevantes de los que no lo
son y favorece el mantenimiento de la atención.
ü Análisis auditivo: requiere separar
componentes del habla como separar palabras en sílabas o fonemas.
ü Síntesis auditiva: Consiste en
identificar fonemas en sílabas y sílabas en palabras.
ü Localización: se refiere a determinar
la dirección del origen del sonido y requiere la participación de ambos oídos.
ü Imagen auditiva o integración
auditiva-visual: se refiere a asociar
sonidos con una representación gráfica y producciones orales con símbolos
impresos.
El plan también debe incluir comprobación del estado de su integridad
auditiva, descartar déficit de atención y vigilar su desarrollo motor y
sensoriointegrativo. Además, es necesario darle
al grupo familiar una explicación clara sobre las dificultades del niño
y se le permitirá acercarse a las estrategias trabajadas para apoyar en casa
las habilidades desarrolladas.
Hasta aquí hemos presentado los aspectos
principales que relacionan la capacidad de escuchar con la posibilidad de
procesar de forma comprensiva esos sonidos. Comprender el correlato anatómico y
fisiológico contribuye a comprender la complejidad del proceso para poder
abordar dicha problemática. La conclusión más importante es que las
habilidades de escucha o PAC es un factor
que puede determinar el éxito o fracaso de un niño en su desarrollo
lingüístico y en la adquisición de aprendizajes. La expectativa más grande es
conformar grupos de estudio que se interesen para trabajar estos aspectos y
lograr consenso entre los profesionales que se buscan fortalecer estos aspectos
en los niños.
Bibliografía
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Guyton, A.rthur C. Anatomía y
Fisiología del sistema Nervioso Central. Neurociencia Básica. Editorial Médica
Panamericana. 1989.
2. Ingram, D. Transtornos Fonológicos en el Niño. Editorial Médica y
Técnica. S.A. España. 1983.
3. Kapit Wynn, Macey, Robert, Meisami
Esmail. Physiology Coloring Book. Benjamin/ Cummings Science Publishing. San Francisco, California. 2000.
4.
Lasky, E. Katz, J. Central
auditory processing disorders. Problems of speech, language, and learning.
Univerity Park Press. Baltimroe. 1983.
5.
Love Russell J., Webb Wanda G.
Neurología para los especialistas del habla y del lenguaje. Editorial Médica
Panamericana. Bogotá. 1989.
6.
Luria A.R. Lenguaje y Pensamiento.
Breviarios de conducta humana, No. 16.
Editorial Fontanella. Barcelona. 1980
7.
Moreno Castro, Jairo A.
Pensamiento, lenguaje, Comunicación. Signum. Colección Papeles de Tertulia.
Bogotá. 1993
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language, and learning. University Park Press. Baltimroe. 1983.
[2] Love Russell J., Webb Wanda G. Neurología para los especialistas del
habla y del lenguaje. Editorial Médica Panamericana. Bogotá. 1989.
[3] Ingram, D. Transtornos Fonológicos en el Niño. Editorial Médica y
Técnica. S.A. España. 1983.
Pp. 30.
[4] Arnold, E. Contemprary diagnosis
and management of Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder. Handbooks in Health
Care Co. Second Edition. Newtown,
Pennsylvania, USA. 2002. Pp. 10.
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